La silicosis reaparece en España: ¿es peligroso tener encimeras de cuarzo en casa?

La silicosis, una enfermedad pulmonar crónica, ha reaparecido con fuerza entre el personal que trabaja en la fabricación e instalación de encimeras de cuarzo de cocinas y lavabos. Vamos a aclarar hasta qué punto estamos expuestos los usuarios.

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Actualizado a

cocina de cuarzo

Las encimeras de cuarzo han ganado popularidad por su menor coste.

RBA

La silicosis es una enfermedad crónica de los pulmones provocada por la inhalación de partículas de sílice. Esta partículas al ser respiradas se quedan en los pulmones y provocan daños en el tejido e inflamación. Dificultan la respiración y, con el tiempo, puede provocar problemas graves y mayor riesgo de cáncer de pulmón.

Se consideraba una enfermedad del pasado. Durante décadas vinculada a los mineros. Sin embargo, desde el Ministerio de Sanidad se ha alertado de que en los últimos años se han incrementado mucho los casos entre los profesionales que fabrican y manipulan piezas de aglomerado de cuarzo y pizarra. Solo el año pasado hubo 520 casos de silicosis.

Las principales aplicaciones de estas láminas de cuarzo son las encimeras de cocinas y lavabos, que se han popularizado por su bajo coste frente al mármol y granito. Pero en algunos países, como Australia, ya se ha prohibido el uso de estos materiales debido a los riesgos que supone.

Qué riesgo tienen las encimeras de cuarzo

En España parece que estamos solo al inicio del problema, ya que la mayoría de los nuevos afectados, casi todos hombres jóvenes, tienen síntomas leves. En Reino Unido o Estados Unidos el problema es mayor y hay fuertes críticas por el uso y comercialización de estos materiales.

Se ha de decir que el incremento de problemas respiratorios está asociado a la fabricación de los aglomerados de cuarzo y manipulación al instalarlos en las viviendas. Es allí donde se generan las partículas de sílice que pueden inhalarse.

Una vez instaladas, las encimeras no emiten partículas peligrosas. No hay riesgo para los habitantes de la casa. Solo en caso de que se hicieran cambios en la encimera se han de tomar medidas para evitar que se libere un exceso de polvo de sílice en el ambiente de la casa y pueda respirarse.

De los casi 6.000 casos que se han diagnosticado en nuestro país desde 2007, una gran mayoría están en Galicia, importante productora de esta piedra, seguidas de Castilla y León y Andalucía.

Cómo nos podemos proteger

Se acaba de publicar un informe, “La reemergencia de la silicosis en España”, donde se alerta de este incremento que se está produciendo y de la disminución en la edad media de los afectados.

El doctor Alfredo Menéndez Navarro, catedrático de la Universidad de Granada y coautor del informe, apunta la necesidad de al menos tomar medidas adicionales y una regulación más estricta en la manipulación. Entre estas medidas se apunta:

  • Utilizar equipos de protección adecuados, como mascarillas con filtros específicos para partículas de sílice.​
  • Emplear sistemas de ventilación y extracción de polvo en las áreas de trabajo.​
  • Realizar los cortes mojando la piedra para minimizar la generación de polvo.​
  • Mejorar la vigilancia de salud, con controles médicos periódicos.

Los consumidores, al modificar o reparar una encimera de cuarzo, “es recomendable contratar a profesionales que sigan estas estrictas medidas de seguridad”, añade el informe.

¿Es necesario prohibir estas encimeras?

El informe del doctor Menéndez sí plantea la posibilidad de que se prohíba manipular este tipo de material si no se consigue implementar de manera efectiva todo este tipo de recomendaciones.

En Australia fueron radicales al ver el aumento de casos y la prohibición de fabricar encimeras de cuarzo es efectiva desde julio del año pasado.

No es un problema únicamente de España. Médicos y sindicatos de varios países de la Unión Europea han pedido medidas similares a las de Australia. Preocupa que haya miles de trabajadores, sobre todo en empresas pequeñas y vulnerables, que sigan sin tener acceso a los equipos y medidas de seguridad que se recomiendan.

También la Organización Mundial de la Salud lanzó en 2024 una aviso ante el significativo aumento de casos de silicosis. Como los daños en la salud más graves, como un tumor, pueden tardar tiempo en aparecer, se teme que no se esté actuando con la suficiente celeridad.