Doctor Ramón Grimalt, dermatólogo: "La piel sana no necesita productos"

El exceso de higiene y abuso de jabones puede llevar a una sequedad de la piel y al uso de cremas que no son necesarias. Es lo que defiende el dermatólogo Ramón Grimalt: “Es como tomar pastillas por si algún día tengo algo.”

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Actualizado a

mujer lavándose la cara

La higiene no necesita el uso de jabones y cremas a diario.

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El grado de higiene al que hemos llegado en la sociedad actual puede ser excesivo. Las recomendaciones sanitarias han tenido que frenar porque algunas personas han convertido la limpieza en una obsesión o cuanto menos en un hábito perjudicial.

La primera señal de advertencia la dieron los pediatras con los bebés. El baño diario con jabón puede estar perjudicando su piel. Hay que lavarles cuando estén sucios y solo esas zonas en que más se ensucian.

Con los adultos ocurre otro tanto. Los dermatólogos avisan de que la ducha diaria con jabón y frotando todo el cuerpo no es lo adecuado. Le estamos quitando a nuestra piel su protección natural. Y luego lo intentamos arreglar con cremas.

El absurdo de las cremas hidratantes

El dermatólogo Ramón Grimalt ha evidenciado lo absurdo de este hábito en una entrevista compartida en redes sociales del portal Vilaweb.

“El jabón, por definición química, es un desengrasante y el disparate es enjabonarse, quitar la grasa natural y entonces, como noto que la piel me tira porque está seca, me compro una porquería de crema fabricada en China para suplir la grasa natural de mi piel”, ha explicado.

El doctor Grimalt lo compara con atiborrarse a cafés a primera hora y luego pasarse el día tomando tila para intentar bajar el nerviosismo que me crea.

La piel sana no necesita cremas

El dermatólogo defiende que no pongamos la tirita antes de la herida. Intenta contrarrestar las modas comerciales, muy extendidas con consejos en redes sociales, que invitan a ponerse cremas y otros productos para la piel.

Campañas que están teniendo especial éxito entre gente cada vez más joven, que son los mayores consumidores de estos vídeos en redes. El grupo de población que menos necesita estos consejos.

La idea con la que nos debemos quedar es que “la piel sana no necesita productos”, zanja el doctor Grimalt. “Si te pones productos es posible que te equivoques”.

El dermatólogo vuelve a poner otro ejemplo muy claro. “Es como si de joven tomas pastillas por si cuando sea mayor tienes hipertensión”, dice. “No te adelantes”, aconseja. No te pongas nada. Cuando llegues a una edad en que tengas problemas, ya te tratarán los médicos.

Menos es más a cualquier edad

Las personas que tienen problemas de piel grasa han de buscar otras opciones antes de lanzarse a comprar cremas. Analizar su dieta, por ejemplo, es importante. Y mantenerse bien hidratado con agua. En todo caso hay que estudiarlo con un dermatólogo.

“La crema para que no te salgan granos es como tomar pizza para no engordar. Es todo lo contrario de lo que deberías hacer”, dice el doctor Grimalt. La crema hidratante puede tener otras propiedades pero básicamente contiene grasas y lo que hacen es que te salgan más granos.

La recomendación de este especialista no es la de llevar la contraria a toda una industria. Asegura que se limita a señalar lo que se ha demostrado de manera científica y de los ensayos clínicos sobre los productos.

Su resumen es que en el cuidado de la piel menos es más a cualquier edad. “La hidratación de la piel no depende de nada externo. No te entra agua en la piel si te bañas y no te entra si te pones cremas, nos pone grasa”, insiste.

La recomendación de higiene

Si las cremas son peor remedio que la grasa natural de la piel, ¿hemos de eliminar la higiene? Por supuesto que no. La higiene es importante para evitar enfermedades y para no molestar con nuestro olor a otras personas.

Lo que recomiendan los dermatólogos es que seamos lógicos. Si no sudas en exceso ni te ensucias en el trabajo, no es obligada la ducha diaria. Es un hábito que hemos adquirido. En todo caso, si te gusta, hazlo con lógica:

Si te duchas, hazlo solo con agua. Si pones jabón, solo en las axilas, allí donde puedes oler más. Un jabón que sea suave. Y no utilices esponjas que rasquen la piel y la dañen más.

Al salir de la ducha, tampoco te rasques con la toalla. Date pequeños toques para que absorba el agua sobrante y ya está.

Si sigues estos consejos, conservarás más tiempo la protección natural que supone tener menos riesgo de enfermedades de piel.

Las manos sí que hay que lavarlas a menudo. Primero, porque la piel es más fuerte. Y segundo, porque el riesgo de que nos transmitan gérmenes en la boca es mucho peor que los problemas que puede traer el lavárnoslas a menudo.