Doctor David Sinclair, genetista de Harvard: “Tus uñas son un buen indicador de cómo estás envejeciendo”

La edad biológica, la que de verdad tienen tus células, es un importante indicador para saber si vas a vivir muchos años. El doctor David Sinclair, profesor de genética en Harvard, ha explicado que observando nuestras uñas podemos saber cómo estamos envejeciendo y nuestras opciones de longevidad.

Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

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Chica con manos en la cara

Las uñas son un indicativo no invasivo de nuestra salud celular.

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La edad cronológica (los años que tienes) y la edad biológica (la edad que refleja tu cuerpo) son dos baremos que pueden o no coincidir. Por eso, vemos personas mayores que por la manera de moverse y su aspecto, dirías que son mucho más jóvenes. Y contrariamente, otros nos sorprenden por su aspecto envejecido.

Las razones de este desajuste entre una edad y otra son diversas. La genética juega un papel, pero no es único, y según la ciencia tampoco el más importante. Los hábitos de vida, cómo nos hemos tratado (la dieta, la exposición excesiva al sol, el tabaquismo, etc.), influyen también en la capacidad de nuestras células de renovarse.

Nuestro aspecto exterior es un indicador de ese envejecimiento biológico, aunque no muy fiable científicamente. Puedes tener una cara aniñada que engañe algo. Lo adecuado es hacer análisis de regeneración celular. Aunque el genetista y profesor de Harvard David Sinclair apunta otro indicador más preciso y nada invasivo: “Las uñas son un buen indicador de cómo estás envejeciendo o si te mantienes joven.”

Las uñas indican cómo envejeces

La clave está en la velocidad a la que te crecen las uñas, porque es indicativo también de con qué velocidad se están regenerando tus células y creando nuevas. Todo viene de un estudio que se hizo en 1979, en el que midieron la velocidad de crecimiento de las uñas de cerca de 300 personas, de todas las edades, desde niños a ancianos, y lo siguieron haciendo durante varios años.

“La velocidad de crecimiento de las uñas habitualmente se reduce un 0’5% cada año. Y si mides eso es un indicador de cómo estás envejeciendo biológicamente”, explica el doctor Sinclair en su podcast Lifespan. La reducción no empieza ya en las primeras etapas de vida, sino a partir de los 30 años aproximadamente.

Para tener un referente, puedes preguntar a varias amistades cada cuánto se cortan las uñas y comparar con la frecuencia que lo haces tú. Si no te cortas las uñas, puedes comparar la longitud cómo te crecen frente a la de otras personas.

El profesor Sinclair admite que él ha preferido no controlar este aspecto. “Pero sí presto atención a si mis uñas continúan creciendo a buen ritmo o no”, añade.

Por qué las uñas son un buen indicador

Sobre el crecimiento de las uñas hay algunas concepciones erróneas. Por ejemplo, es muy popular el bulo de que a las personas fallecidas les sigue creciendo el pelo y las uñas. Es falso. Cuando mueres, se frena también la renovación celular en todo el cuerpo.

El error es que, de manera natural, tras el fallecimiento, el cuerpo pierde hidratación y la piel se retrae. Por eso cuando se observa pasado un tiempo da la sensación de que uñas y pelo son más largos.

Las uñas crecen porque están formadas por queratina, una proteína que el cuerpo produce constantemente. Las células nuevas de queratina empujan las más antiguas hacia afuera.

Manos bonitas

El aspecto de las uñas puede darnos pistas de la presencia de ciertas enfermedades.

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La explicación de por qué las uñas reducen su crecimiento con la edad biológica está en varios factores:

  • La circulación sanguínea. La sangre lleva nutrientes y oxígeno a las células de la matriz ungueal, donde se forma la uña. Con el tiempo la circulación se vuelve menos eficiente y ralentiza la regeneración celular.
  • Baja la queratina. La edad también supone que se fabrica menos proteína y las uñas no solo crecen menos sino que se hacen más frágiles.
  • Cambios hormonales. Las hormonas juegan un papel importante en la renovación celular.
  • Envejecimiento celular. Las propias células se oxidan y envejecen, también las de la zona ungueal.

Otros avisos que nos hacen las uñas

Además, las uñas son una buena fuente de información y no solo de cómo envejecemos. Pueden servir de indicador de salud. Incluso si te las pintas, no deberías taparlas siempre. Fíjate si aparecen estos alteraciones:

  • Se frena el crecimiento, a una edad que no correspondería: podemos encontrarnos ante un problema de carencia seria de vitaminas. O ser causa de una enfermedad crónica.
  • Manchas amarillas: si no las produce el tabaco, puede ser síntoma en enfermedad respiratoria o dermatológica, como la psoriasis.
  • Manchas blancas: casi siempre son efecto de pequeños golpes, pero si ocupan toda la uña puede ser una úlcera péptica o cirrosis.
  • Coloración rara: un golpe hará que la uña coja un tono violeta, pero hay otras casusas. Un tono marrón puede ser insuficiencia renal y un color rojizo puede ser por insuficiencia cardiaca.
  • Uñas quebradizas: otro posible síntoma de falta de vitaminas, psoriasis o un problema de los riñones.